Joan Foguet. Barcelona - 28/05/2008- El País
En medio del murmullo del agua, el Gobierno catalán aprobó ayer el proyecto de Ley
de Mediación que, una vez sea aprobado por el Parlament, permitirá reducir el número
de causas que llegan a los juzgados catalanes y descongestionarlos, al tiempo que
ofrecerá a los ciudadanos una opción alternativa y más ágil para resolver los conflictos
de carácter privado.
La mediación ya se llevaba a cabo en Cataluña a partir de la ley de 2001, y la experiencia
de seis años ha resultado positiva, ya que en 2007, se llegó a un acuerdo en 7 de
cada 10 mediaciones. Ahora, con la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Civil se
ha decidido fomentar la mediación.
La titular de Justicia, Montserrat Tura, asegura que la mediación es una forma "mucho
más civilizada, avanzada, dialogada y asumible de resolver los conflictos". Tura
apunta que de esta forma se evita judicializar determinados problemas privados,
lo cual permite descargar de trabajo a los juzgados.
Con esta fórmula los ciudadanos podrán recurrir a la mediación para solucionar problemas
relacionados en el ámbito de las asociaciones y fundaciones, las comunidades de
vecinos y de urbanizaciones, y los derivados de la coexistencia de las distintas
culturas que conviven en Cataluña.
Mientras que ahora la mayoría de los casos se limitan a conflictos conyugales, cuando
se apruebe el nuevo texto también se podrá recurrir a la mediación cuando haya problemas
de comunicación o relación entre padres e hijos o abuelos y nietos, cuando surjan
conflictos entre personas adoptadas y su familia biológica o entre ésta y los padres
adoptivos.
Cada vez son más las personas que recurren a la mediación en lugar de buscar una
solución judicial y en Cataluña ya hay 1.447 mediadores homologados, especializados
en psicología, educación, trabajo social, pedagogía y derecho. Ahora deberán estar
colegiados en los entes de su ámbito profesional.